Un plan con método
Tu programa lo crean coaches con años de experiencia y un método probado en más de 1.300 personas. No plantillas.

Deja atrás las dietas de nevera y las plantillas de culturista. Toma la decisión de ser quien quieres ser.
Pesaba más de 130 kg, tenía apnea del sueño y me rechazaron como donante de médula por estar enfermo. Adelgacé, me curé la apnea y ayer me llamaron porque mi perfil puede salvarle la vida a alguien.
Las cosas que sostienen el cambio
Tu programa lo crean coaches con años de experiencia y un método probado en más de 1.300 personas. No plantillas.
Tu coach revisa tu progreso y te escribe de lunes a viernes. Un día malo no te tira el proceso entero.
Mueve días, ajusta el plan cuando lo necesites. Tu semana manda, no un calendario rígido.
Sensaciones, digestiones, medidas y fotos, con un vídeo para corregirte la técnica. Tu plan evoluciona contigo.
Entre 5 y 6 directos al mes de entrenamiento, nutrición, psicología y fisioterapia. Expertos invitados cada pocos meses.
Tendrás acceso a una comunidad privada de personas con los mismos intereses que tú, que te harán sentir comprendido y apoyado.
El método
Casi todos los programas trabajan solo una. Por eso casi todos fallan a los dos meses. El Método Donda se apoya en las tres a la vez.
Microhábitos y consistencia. No te pedimos cambiarlo todo el lunes, sino repetir lo correcto el tiempo suficiente para que deje de costarte.
Nutrición y entrenamiento hechos para ti, no copiados de nadie. Evolucionan según cómo respondes, no según una fecha en el calendario.
El cambio que aguanta no depende de la fuerza de voluntad, sino de quién decides ser. Trabajamos eso para que no vuelvas al punto de partida.
Avanzamos juntos
Un coach senior y yo contigo de lunes a viernes. Revisamos tu progreso, ajustamos lo que haga falta y te escribimos cuando llevas días sin aparecer.
El equipo
Conoce al excelente equipo humano tras El Método Donda, todos acompañando a David para asegurar el mejor servicio en habla hispana de cambio de hábitos.
Creador de El Método Donda. El niño gordo que ahora sueña con cambiar la vida de miles.
Entrenadora especializada en nutrición hormonal femenina.
Entrenador especializado en programación de fuerza y ganancia de masa muscular.
Fisioterapeuta deportivo, readaptador y formador, con amplia experiencia en España y Latinoamérica.
Psicóloga y coach especializada en TCA y deportistas de fuerza.
Entrenadora y nutricionista especializada en recuperación de TCA, ganancia de masa muscular y pérdida de grasa.
Coach deportivo y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.
Diseñado para tu vida real
No vas a vivir en el gimnasio ni a renunciar a salir a comer. Creamos sistemas que te permitan seguir disfrutando la vida que te mereces.
Un plan 100% tuyo
Esto funciona cuando está hecho a tu medida. Tu coach diseña el plan alrededor de tu vida y lo va afinando con el tiempo. Así es como vemos a una persona antes de empezar.
Perfiles ilustrativos para mostrar cómo personalizamos un plan.
En vídeo

Mi historia
No vengo de un sitio distinto al tuyo. Probé las mismas dietas y los mismos lunes que no llegaban a viernes. Lo que cambió las cosas no fue una dieta nueva, sino entender que el cuerpo se construye con ritmo, no con arranques.
Conoce más →Solicitar plaza
Esto no es una compra, es una solicitud. Si tu caso encaja, un coach del equipo te escribe para contarte cómo sería tu plan. Sin compromiso.
Preguntas
No hay una tarifa única porque no hay un solo formato. La inversión depende de la duración que elijas y del acompañamiento que necesites. La regla es simple: cuanto más largo es el programa, más barato sale el mes; las opciones más cortas tienen un coste mensual más alto, porque el trabajo de diseño y planificación es el mismo tanto si te quedas seis meses como doce. Y para que el dinero no sea la barrera de entrada, puedes empezar con una cuota inicial de solo 500 €: con eso arrancamos el programa y el resto lo repartimos en el plan de pagos que acordemos. La cifra exacta de tu caso te la damos en la llamada, cuando sabemos de dónde partes.
Sí, hasta en tres plazos, mes a mes, sin intereses ni coste añadido. El precio total es idéntico pagando de una vez o repartido.
El programa base son 6 meses, con opción de seguir hasta 12.
Porque en uno o dos meses no se cambia un hábito. Se puede perder peso, eso sí; lo que no se consigue es dejarlo instalado para que aguante cuando el programa termine y ya no haya nadie escribiéndote los lunes. Quien vende transformaciones en 90 días o está exagerando o está sacrificando la salud de su cliente por la foto del antes y el después. Yo empecé pesando 120 kilos y probé bastantes de esos: ninguno duró.
Y hay una razón práctica: tu programa se diseña completo desde el principio. Mientras tú vas por la semana dos, nosotros ya hemos construido las progresiones de los seis meses.
No te voy a dar una cifra de kilos, porque quien te la da antes de conocerte se la está inventando. Depende de tu punto de partida, de tu historial y de cuánto margen tenga tu semana.
Lo que sí se repite en la mayoría de la gente que pasa por aquí:
Y más cosas que te contamos en la llamada.
Respondemos dentro de las 24 horas, de lunes a viernes. No hay límite de consultas, mensajes ni vídeos: no los contamos. Si tienes una duda un martes por la tarde, la preguntas y ya está.
Se te asigna un coach senior según tu caso, y es esa persona quien te acompaña todo el programa. La asignación la decidimos después de hablar contigo, no antes. Y yo estoy por encima de todos los seguimientos: si algo no funciona, te vas a topar conmigo enseguida.
Sí, y es lo único que hacemos. Antes de diseñar nada recogemos tu horario, el material que tienes, tu experiencia previa, tus molestias, tu historial de lesiones y tu relación con la comida. El plan se construye alrededor de eso.
Donde puedas sostenerlo. Trabajamos con gente que va al gimnasio, con quien entrena en el salón con dos mancuernas y una banda, y con quien combina las dos cosas según la semana.
El plan se diseña con el material que tengas. Si mañana cambias de gimnasio o te quedas sin él un mes por lo que sea, se rehace y ya está. Eso no interrumpe nada.
Sí. El plan se diseña sobre tu horario real, no sobre uno ideal. Trabajamos con gente que viaja, con turnos partidos y con padres que tienen a sus hijos a días alternos. La idea nunca fue que vivieras en el gimnasio.
Porque casi siempre que alguien lo deja, el problema no estaba en su fuerza de voluntad. Estaba en que le dieron un plan que no aguantaba una semana con imprevistos, y en que nadie estaba al otro lado cuando llegó el primer mal día.
Yo lo dejé unas cuantas veces antes de los 20. Volvía cada lunes convencido de que esta vez sí, y cada jueves ya no.
Lo que cambió las cosas fue entender que el cuerpo se construye con ritmo y no con arranques. Por eso el método se apoya en tres cosas a la vez: los hábitos pequeños que se repiten hasta dejar de costar, un plan hecho para tu vida y no para la de otro, y el trabajo sobre quién decides ser. Casi todos los programas trabajan solo la segunda. Por eso casi todos fallan a los dos meses.
Y hay una parte menos filosófica: aquí tienes a alguien escribiéndote de lunes a viernes que se da cuenta cuando llevas cuatro días sin aparecer.
No trabajamos desde la prohibición ni desde contar cada gramo. Buscamos justo lo contrario: que dejes de tenerle miedo a la comida y que puedas comer fuera un sábado sin que se te vaya el día en calcular.
Depende de la gravedad. Si aparece una condición médica que te impide seguir cualquier pauta nutricional o de actividad física, pausamos el programa y te devolvemos la parte que no hemos podido trabajar. En más de nueve años me ha ocurrido una vez, con una enfermedad grave, y se resolvió exactamente así.
Un esguince o una gripe fuerte son otra cosa: ahí no se para nada, se adapta. Mantener la nutrición y el trabajo que sí puedas hacer suele acortar la recuperación, y para eso tenemos fisioterapeuta en el equipo.
Cuatro pasos y ninguno te compromete a nada:
Si en cualquiera de esos pasos vemos que tu caso no encaja con lo que hacemos, te lo decimos. Preferimos perder una venta antes que meter a alguien seis meses en un programa que no le va a servir.